Historias de vida

Mi experiencia con los CIJ

Historia de una recuperación

En México existe una gran población de adictos crónicos. Este es el caso de una recuperación exitosa con el apoyo de los Centros de Integración Juvenil (CIJ).

26 de Marzo 2012

Mi nombre es Edgar y fui adicto a la cocaína, después de casi perder mi vida y la de mi hija, decidí cambiar.

Nunca me importó realmente lo que pensarán de mi, ni mi pareja, ni mi familia, lo único verdaderamente significativo era tener una buena fiesta.

Normalmente era una persona muy tranquila, pero con la droga me aceleraba mucho, y me llegaba a poner muy violento, llegué a golpear a mi pareja, la madre de mi hija. Me peleaba con quien me encontrara. Me rompieron una mano. Me accidenté en la motocicleta varias veces, aunque nada de gravedad.

Cierto día, en un arranque sumado a mi consumo, tome a mi niña y me la llevé en la motocicleta, íbamos a toda velocidad tome mal una vuelta y derrapamos. Mi pierna quedó a atrapada entre la motocicleta y el pavimento, no se donde quedó mi hija.

Desperté en el hospital, con una pierna destrozada y el corazón roto al no poder ver a mi hija, ahí es cuando supe que era momento de cambiar.

Afortunadamente a mi niña no le había pasado nada, salió a un lado de la calle con sólo un enorme raspón en su bracito; su mamá no me permitió verla, traté de refugiarme nuevamente en la droga, pero mis amigos me ayudaron a salir adelante, casi como un ángel.

Me acompañaron a uno de los Centros de Integración Juvenil, específicamente al que está cerca de Avenida Central. Ahí desistí de ir la primera semana, pero la insistencia de uno de mis amigos y el amor por mi hija, la fuerza de poder volver a verla, me llevaron nuevamente a iniciar mi tratamiento.

Recuerdo claramente las sesiones de acupuntura que me realizaban, nunca entendí realmente si esto iba a funcionar y mucho menos por el hecho de que me colocaran las agujas en los oídos. Las noches de abstinencia eran bastante pesadas y muy malas, pero siempre conté con la ayuda de alguien a mi lado.

Pasaron varias sesiones de acupuntura, nunca supe realmente cuanto tiempo pasó, igualmente fueron varias platicas con mi psicóloga, terapias que me ayudaron a controlar mi adicción.

Espero que mi experiencia sirva de algo para la prevención del consumo de drogas entre todas las personas, pero especialmente entre todos los jóvenes. Supe de casos no tan sencillos como los de mi recuperación.

Pero aún así, el apoyo de todo el personal de los Centros es muy importante, aunado al de las personas cercanas.

Gracias al tratamiento de los Centros de Integración Juvenil, el apoyo de mis amigos y el amor incondicional de mi hija, puedo estar nuevamente a su lado, ahora tengo 24 años y casi cinco años limpio.

Muchas gracias a mi psicóloga y a los CIJ.

*Todos los datos expresados en está experiencia son reales, los nombres y fotografía son meramente ilustrativos, ya que se omitieron por confidencialidad de sus autores.